Hoy celebramos el día de esa maestra silenciosa que nos sostiene, nos equilibra y nos recuerda quiénes somos.
La #NaturalezaNosSana, y este día es nuestro gesto de gratitud hacia su sabiduría natural.
Aunque existen mil formas en las que la herimos —y en las que, al hacerlo, también nos herimos a nosotros mismos— hoy elegimos poner la mirada en su bienestar, en su belleza y en su capacidad de renacer.
Porque la naturaleza sabe regenerarse si la dejamos.
Y nosotros podemos regenerarnos en ella.
Basta con caminar entre árboles para que la energía nos vuelva a fluir.
El silencio es un bálsamo para nosotres.
La mirada se expande ante visiones maravillosas.
Nos brinda alimento, refugio y equilibrio —a nosotros y a todos los seres— sosteniendo la cadena de vida que nos une.
Y desde hace milenios, sus plantas medicinales nos acompañan, nos alivian, nos curan.
La naturaleza calma la mente, disuelve el estrés, despierta la creatividad, fortalece el sistema inmune y mejora nuestro ánimo y nuestro descanso. Es un retorno al hogar interior.
Y cuando, además de rodearnos de ella, lo hacemos con presencia, escucha y consciencia… entonces lo llamamos #terapia:
#PaseosConscientes, #EcoTerapia, #TerapiaNatural, #TerapiasEnergéticas, #TerapiaConAnimales, #Homeopatía, #TerapiasNutricionales.
Este año, el emblema del Día Mundial de la Vida Silvestre honra a la #Fitoterapia, ese antiguo vínculo con las plantas medicinales.
Que hoy la naturaleza nos inspire, nos recuerde y nos despierte.
Y que aprendamos a cuidarla como ella nos cuida a nosotros.