Hoy se celebra el Día Mundial de Naturaleza, para homenajear su belleza y crear conciencia del beneficio que nos brindan la flora y la fauna, así como sobre la necesidad urgente de combatir los delitos contra el medio ambiente.
Tanto es el beneficio que nos aporta que, solo por el hecho de existir y de que podamos disfrutar, y conectar con ello, ya en sí mismo es una forma de terapia. Cuando al contacto con la naturaleza le ponemos un objetivo terapéutico lo denominamos terapia natural, ecoterapia o terapia medioambiental. Es una perspectiva global, dentro de la cual están instaladas formas de terapia conocidas como la terapia asistida con animales, terapias en un entorno natural o la horticultura terapéutica. Nos lo explica, por ejemplo, Aubrey H. Fine en su “Manual de terapia asistida por animales”.
La naturaleza es algo más que una parte íntima del ser humano, formamos parte de ella. La terapia natural, es el resultado de la interacción de las personas con todas las facetas de la naturaleza. Las personas reciben un impacto constante de su entorno de muchas maneras, y cuando esto está dirigido por profesionales, toma una perspectiva terapéutica.
Nos basamos en esto en terapia asistida con perros y perras, en ofrecer un espacio donde poder conectar con ellas y ellos, y así ayudar a la persona a reconectar con su parte más instintiva, más emocional, más corporal y más esencial. A veces desde el disfrute, y en otros momentos con otros objetivos mas cognitivos, relacionales o espirituales. En ocasiones usándolo como instrumento, y en otras de una forma pasiva.
Los psicólogos Katcher y Beck en 1983 realizaron un estudio en el que demostraban que solo el hecho de mirar a unos cachorros jugando resultaba una experiencia estimulante, divertida y relajante. Documentaron que, observar un acuario lleno de peces puede resultar tan relajante como una meditación. En un entorno natural se produce una disminución del estrés, y se experimenta bienestar.
Como también la observación de una foto o de un video de un entorno natural es relajante, te ofrezco visualizar ésta. Una maravilla que podemos disfrutar en cualquier rincón del Valle del Jerte, y de alguien que supo disfrutarlo mucho.


¡Cuidemos de la naturaleza porque ella nos cuida a nosotres!