Este mes, he tenido la oportunidad de hablar sobre mi trabajo en un artículo publicado en la edición de Vogue España. Me siento muy agradecida por este espacio para compartir lo que hago y cómo lo vivo. Pero más que un logro profesional, ha sido una oportunidad para visibilizar el poder transformador de la Terapia Asistida con Perros y el enfoque de la Terapia Gestalt.
En la entrevista hablo sobre cómo los perros se convierten en compañeros de viaje en los procesos terapéuticos, ofreciendo su presencia incondicional y ayudando a romper las barreras que a menudo nos ponemos para conectar con nuestras emociones. ¿Alguna vez has sentido que, aunque estás rodeado de gente, te cuesta abrirte de verdad? La mirada de una perra o de un perro es capaz de desarmarnos, de hacernos sentir segures y escuchades, sin juicio ni exigencia. Y ese, precisamente, es el enfoque que me gusta trabajar en mis sesiones: el vínculo.
En el artículo se menciona el impacto que tiene la Terapia Asistida con Perros, especialmente en personas que están atravesando momentos difíciles. También se resaltan los beneficios de este tipo de intervención en adolescentes que suelen mostrar resistencia a las terapias tradicionales. Pero más allá de las estadísticas o de la teoría, lo que realmente importa es la experiencia de cada persona, cómo cada sesión se convierte en un espacio de confianza donde nos permitimos ser quienes somos, sin máscaras.
Mi enfoque, basado en la Terapia Gestalt, busca estar en el “aquí y ahora”, entender qué necesitamos en este preciso momento y qué es lo que nos bloquea para conseguirlo. La presencia de mi compañera canina, Tinta, nos ayuda a ver las cosas con mayor claridad, a descubrir esos patrones de comportamiento y emociones que a veces no somos capaces de ver por nosotres mismes.
Quiero invitarte a leer el artículo completo en Vogue España (página 110), que puedes encontrar en este mes de Octubre en los quioscos, para conocer más de cerca cómo los perros y las perras, así como las personas podemos crear un vínculo reparador y sanador.
Quiero agradecer en especial a Alexandra Lores, por su cercanía y por plasmar mi trabajo de una manera cuidadosa y con mucho cariño. ¡Ha sido una experiencia muy bonita!
Gracias a ti por leerme, por seguir acompañándome en este camino, y por interesarte en un enfoque terapéutico que busca dar voz a quienes, a menudo, la pierden en medio de las dificultades. ¡Espero que disfrutes la lectura, y que te inspire tanto como a mí me inspira cada día el trabajo con Tinta!
Si sientes curiosidad o quieres saber más, ¡no dudes en escribirme! Estoy aquí para compartir, escuchar y seguir aprendiendo contigo.