Bienestar emocional en el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes
Hoy he tenido la ocasión de participar en La Tarde, el programa de Christian Gálvez en Telemadrid, con motivo del Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes (2 de marzo). Ha sido una oportunidad valiosa para dar voz a un trabajo que llevo años investigando y desarrollando: la Terapia Gestalt Asistida con Perros y el papel del animal como cofacilitador real en el proceso terapéutico.
La adolescencia: una etapa que necesita espacios seguros
La adolescencia merece el foco que hoy ha recibido. Es una etapa de construcción identitaria, de intensidad emocional y de enorme vulnerabilidad, donde el malestar puede vivirse en silencio incluso estando rodeada de personas.
En el programa pude complementar la intervención de mi compañera Carlota Alfaro, especialista y referente en el ámbito de la terapia con adolescentes, aportando la mirada específica de la intervención asistida con erros y las perras desde el enfoque Gestalt. Además, ambas estamos trabajando conjuntamente en el diseño de proyectos para el próximo curso, con el objetivo de integrar y complementar nuestras disciplinas en propuestas específicas dirigidas a población adolescente.
Aunque hoy la conversación se centró en el bienestar adolescente, la experiencia acumulada en estos años muestra que esta herramienta encuentra su lugar en distintos momentos vitales y formatos de acompañamiento: infancia, adultez, procesos de pareja o trabajo grupal. Allí donde el vínculo, la regulación emocional y la experiencia relacional son claves, la presencia del perro puede abrir caminos que a veces la palabra sola no alcanza.
¿Qué aportan los perros y las perras en un proceso de autoconocimiento?
Los perros y las perras en sesión no es un elemento decorativo ni un recurso amable para “romper el hielo”. Está demostrado científicamente que su presencia aporta dimensiones muy concretas al proceso terapéLos perros y las perras en sesión no son un elemento decorativo ni un recurso amable para “romper el hielo”. Está demostrado científicamente que su presencia aporta dimensiones muy concretas al proceso terapéutico:
- Facilitan el vínculo, especialmente cuando la desconfianza o la resistencia dificultan el inicio del trabajo terapéutico.
- Generan seguridad emocional, reduciendo la sensación de amenaza y favoreciendo la apertura.
- Actúan como reguladores fisiológicos, ayudando a disminuir la activación asociada al estrés.
- Favorecen la expresión emocional, ya que en muchas ocasiones resulta más sencillo hablar a través de la interacción con ellas y ellos que hacerlo de forma directa.
- Potencian la experiencia consciente, algo esencial en Gestalt: observar cómo nos relacionamos, cómo pedimos ayuda, cómo ponemos límites o cómo gestionamos la frustración.
Los perros y las perras no sustituyen el proceso de crecimiento interno: lo amplifican y lo convierten en experiencia vivida.
Un espacio para visibilizar la salud mental
Participar en un espacio de tanta visibilidad como Telemadrid ha sido una oportunidad para seguir ampliando la conversación sobre salud mental en la adolescencia.
Agradezco al equipo del programa el trato profesional y el cuidado con el que abordaron el tema. Gracias también a Christian Gálvez por facilitar un diálogo claro y respetuoso, a Sasu Fuertes por la coordinación previa y el trabajo riguroso en la preparación del contenido, y a Carlota Alfaro por compartir espacio, mirada y compromiso clínico.
Hablar de bienestar mental en medios generalistas contribuye a que deje de ser un tabú y se convierta en conversación pública, accesible y necesaria.
Si quieres profundizar en cómo funciona la Terapia Gestalt Asistida con Perros y ver el fragmento completo de la intervención, puedes hacerlo en el vídeo que encontrarás al inicio de este artículo. Porque hablar de bienestar mental es necesario; experimentarlo, transformador.